Espacios a solas

Incluso cuando tenemos al lado persona que está dispuesta a apoyarnos en cualquier situación, necesitamos espacio donde podamos estar a solas.

El estar a solas es un tiempo de enriquecimiento que resulta vital para que la persona encuentre las respuestas que quizás no hallaba, poner nuevos objetivos en su vida, elevar su autoestima, reflexionar sobre lo que quiere cambiar o no, convertir los pensamientos en sus mejores aliados.

El tiempo dedicado a si misma se verá recompensado con creces. La relación que tiene consigo misma no es menos importante que las relaciones con los demás. Es más, ¿si no nos queremos a nosotras mismas como podemos exigir que nos quieran los demás?

Algunas mujeres descansan del estrés cotidiano leyendo un libro o meditando, otras prefieren salir a correr escuchando la música que más les gusta o salir de compras con sus amigas. Cada una tiene su forma de disfrutar su espacio a solas. Os deseo encontrar la suya y seguir llenas de energía para afrontar cualquier desafío de la vida.

Belleza según la cultura japonesa

El significado de este kanji con el tiempo se convirtió en el término genérico para la bondad y la belleza. Los que viven en armonía con la naturaleza se consideran seres hermosos y maduros.

Europa siempre se ha distinguido por su visión del mundo centrada en el Hombre, y en su privilegiada Razón que domina a todos los seres de la Tierra y es la medida de todas las cosas.

Japón, en cambio, se caracteriza por su exquisita sensibilidad de lo bello. Para el japonés el kokóro(corazón) es mucho más importante que risei(razón).

La cultura japonesa esta centrada en la contemplación y disfrute de naturaleza. Para ellos es tan importante este aspecto, que parte de su manera de disfrutar de la vida se encuentra en utilizar esta sensibilidad especial hacia la naturaleza para sentirse mejor y más parte del todo. La identificación con la naturaleza ha hecho que entre ellos sea bastante aplicada la filosofía de que hay que aprender a fluir con las cosas en la dirección que ellas tienen, en lugar de oponerse.

D.T. Suzuki, gran especialista en Budismo Zen, afirma: “En Japón se considera ser personas del más bajo nivel cultural a todo aquel que no abrigue un profundo amor desinteresado por la Naturaleza, aunque sean fieros guerreros samuráis o agresivos hombres de negocios…”

H. Paul Valery es mas explicito en su afirmación:”Los japoneses siempre han valorado mas la parte emocional del hombre que las otras facultades, y la sinceridad de sus sentimientos ha prevalecido siempre sobre los otros valores, tales como “la verdad”, “la justicia” , “el bien”….”.

Esta forma de pensar y vivir es la que mas define mi propia visión de belleza. Creo que una mujer realmente hermosa no solo cuida su aspecto exterior, sino también está en contacto con su Naturaleza.

(Material usado del libro de Federico Lanzaco Salafranca “Los valores estéticos en la cultura clásica japonesa”)

La esencia del maquillaje de novia

Para muchas mujeres el día de su boda es uno de los momentos más especiales y mágicos de su vida, por eso independientemente del presupuesto una novia tiene el deseo y se merece sentirse como una Princesa.

En primer lugar es importante conocer personalmente a la novia y saber qué es lo que quiere transmitir en ese día especial. Además de conocer sus rasgos faciales y conocer su carácter hay que tener en cuenta el estilo de su vestido, peinado, tipo de ramo de flores, las joyas que lucirá, el lugar y la hora del día cuando celebrará la ceremonia. La misión del maquillador/a será tener presentes todos estos aspectos y realizar un maquillaje que realmente transmita la esencia de la novia, y obtener un resultado natural que no solamente realzará su belleza sino que además se integrara perfectamente con los demás aspectos de la ceremonia.

El maquillaje en ese día tiene que ser especial. No es un momento muy bueno para hacerle un look totalmente diferente de su estilo diario. El maquillaje de novia debe ser un punto medio entre el maquillaje del día y el de noche. Por una parte tenemos que utilizar una palitra natural, porque la novia es un símbolo de frescura, pureza y inocencia. Pero por otra parte el maquillaje tiene que tener suficiente color para no salir apagado en las fotos y compensar la blancura de vestido. Hay que recordar que hay una gran diferencia entre la ropa que usamos a diario y el vestido de novia, por eso el maquillaje también tiene que ser diferente.

También tenemos que tener en cuenta que cada mujer es un mundo diferente. Hay novias que quieren transmitir romanticismo, sencillez y estar maquilladas de manera muy suave, fresca y natural. Pero también hay novias que quieren ser más expresivas y extremadas, y tener un maquillaje con mayor intensidad. La capacidad y la fantasía del maquillador no deben limitarse solo a la gama de colores neutra. No es la persona que debe adaptarse al maquillaje, sino que el maquillaje debe adaptarse a la persona.

Y por ultimo me gustaría añadir que el maquillaje de novia tiene que ser atemporal. Ya que a cada mujer le gustaría volver a mirar las fotos de su boda dentro de algunos años y seguir viéndose hermosa.